Blog de psicología y bienestar. "Si necesitas algo en lo que creer, empieza por ti mismo."
jueves, 22 de enero de 2015
EXPECTATIVAS: ¿SI O NO?
La expectativa es lo que consideramos que sea más probable de suceder, es una suposición centrada en el futuro y que surge generalmente en casos de incertidumbre.
A menudo nos preguntamos:
“¿Qué pasará?”
“¿Me saldrá bien?”
“¿Tendré éxito?”
“¿Estará pensando en mi?"
A todos nos suenan estas frases, y posiblemente nos lo hayamos dicho en algún momento de nuestras vidas.
Y es que GENERAMOS EXPECTATIVAS, estamos esperando que las cosas sucedan, las deseamos, las intuimos…
Pero, ¿qué es lo que pasa cuando estas expectativas no se cumplen?
Hay que tener en cuenta que lo que nosotros ideamos en nuestra mente puede ser realista o no, al fin y al cabo, es una suposición sobre algo que todavía no hemos confirmado. Es por ello que solemos oír: “No ha cumplido mis expectativas, me esperaba algo más.”
Y es en ese momento cuando aparece algo que nos descuadra, nos desilusiona y nos frustra. Aquello que pensábamos que iba a suceder y no sucede (o al menos no como quisiéramos) nos genera decepción. En cambio, si nuestras expectativas eran negativas y el resultado es bueno, experimentaremos alegría y sorpresa.
Pero normalmente, lo que nos crea malestar son LAS EXPECTATIVAS QUE NO SE CUMPLEN.
Podría decirse que éstas están vinculadas con las predicciones y las previsiones que hacemos cada uno de nosotros, y que surgen de nuestro mundo interior, de nuestros deseos e intereses, de lo que queremos o nos gustaría conseguir, de lo que esperamos que nos haga felices.
De forma constante depositamos esperanzas en que las cosas salgan bien, en nuestro trabajo, con nuestros amigos, familia o pareja, o en aquellos aspectos que sean importantes para nosotros.
Hay que darse cuenta de que a veces, lo que esperamos NO ES REAL, que sólo nos anticipamos a lo que puede o no pasar. Y la verdad es que, lamentablemente, NO PODEMOS PREDECIR EL FUTURO, aunque seamos cabezotas y nos guste anticipar hechos y atribuir suposiciones. Esa “certeza” únicamente está en nuestra mente.
No nos detenemos a pensar que simplemente estábamos intuyendo o deseando, nos quedamos con lo que queríamos que pasase, con esa idea de lo esperado. Es interesante entonces detenerse unos segundos y pensar en la forma en qué esperamos, en las expectativas que estamos creando, en qué y cuándo anhelamos o tememos algo.
Hay que saber qué hacer con las expectativas y como vivir en el presente evitando la frustración y la ansiedad de no verlas cumplidas.
Se resume claramente:
“Esperar que la vida se adapte a nuestras especificaciones es abrir la puerta a la frustración”.
Por eso es necesario cambiar un poco nuestra forma de pensar e intentar ver con realismo cuáles son nuestras limitaciones, ya que nos harán generar unas expectativas razonables y equilibradas, que por lo general, serán susceptibles de ser confirmadas.
Y es que tenemos expectativas respecto de nosotros mismos, de lo que creemos que debemos o queremos ser. Expectativas de cómo debe ser nuestro trabajo, nuestro jefe o compañeros. De cómo han de ser nuestros amigos y familiares, de cómo deben comportarse según lo que nosotros consideremos. De nuestra pareja, del amor ideal, expectativas de lo que es bueno o malo para nosotros, de lo que tiene que hacer el otro.
Qué sorpresa que al final vamos a tener que hacer uso de aquel dicho que tan poco nos gusta y que a veces nos excusa de aquellos deseos o ideales que no se cumplen…
“NO ESPERES NADA DE NADA, NI DE NADIE".
Espera de ti, de lo que puedes lograr, de tu fuerza, tu valentía, del coraje y la humildad. Eso es lo que realmente te hará confiar en tus expectativas.
ENURESIS NOCTURNA: ¿QUÉ HACER CUANDO TU HIJO/A MOJA LA CAMA?
Muchos niños y niñas no son capaces de retener la orina o despertarse ante una necesidad urgente de hacer pipí mientras duermen, con la consecuencia de mojar la cama. No a todos les pasa con la misma frecuencia ni en las mismas situaciones, por lo que hay que prestar especial atención a las particularidades de cada niño en concreto.
Es cierto que algunos de ellos nunca han conseguido ese control pero, en cambio, hay otros peques que tras conseguirlo vuelve a ocurrirles sin un motivo aparente.
Es necesario que nuestros hijos sean capaces de controlar voluntariamente el reflejo de micción, que hace que la vejiga se vacíe de forma inmediata cuando está llena y así el niño/a no pueda aguantar las ganas de orinar. Si cumplidos los 5 o 6 años aún no es capaz de reaccionar y sigue mojando la cama debemos ayudarle para poder solucionarlo. Hay que tener en cuenta que la enuresis puede afectar de forma muy negativa a los niños, ya que puede hacer que se sientan diferentes, que confíen poco en sí mismos y puede incluso afectar a su rendimiento académico y escolar.
Uno de los pasos principales es entender cuáles pueden ser las razones para que les pase esto.
- El control voluntario no siempre se consigue a la misma edad en todos los niños y niñas, algunos lo consiguen antes y otros después, pero la edad media es alrededor de los 4-5 años.
- En ocasiones, el entrenamiento o enseñanza de ese control al niño no ha sido el más adecuado, bien se ha hecho demasiado pronto o simplemente ni siquiera ha existido tal entrenamiento.
- En algunos niños, la vejiga puede contener una cantidad de orina menor que en otros. Y, algunas veces (muy pocas) puede deberse a una enfermedad, por ejemplo, una infección.
- Hay otras veces, sobre todo cuando ya existía un control previo, que la enuresis puede deberse a factores "externos" o "internos" como podría ser el nacimiento de un hermano, un cambio de residencia, problemas en el cole o en casa... que provocan cierta ansiedad en el pequeño o les llevan a una búsqueda de atención de sus papás, entre otras razones.
- También es posible que se deba realmente a desórdenes del sueño o alteraciones genéticas u orgánicas, por lo que se aconseja visitar al médico para poder descartarlo.
¿QUÉ IMPORTANCIA DEBEMOS DARLE?
Como ya he mencionado anteriormente, es fundamental ayudar a nuestros hijos cuando detectamos este problema. Si prestamos demasiada atención, castigamos y hacemos que sea un tema de charla constante estaremos perjudicando a nuestro hijo. En el caso contrario, si dejamos pasar el tiempo sin hacer nada pensando en que "ya se le pasará" tampoco le estaremos ayudando.
Es necesario mostrar una actitud tranquila y charlar sobre cuáles pueden ser las posibles soluciones. Evidentemente, también debemos ser tolerantes con los tiempos de aprendizaje y el entrenamiento, haciendo que el niño sea capaz de aprender de forma adecuada en un tiempo estimado hasta los 4-6 años.
Es útil motivarles y expresarles nuestra alegría cuando no mojen la cama, reforzando así sus esfuerzos y sus buenas conductas, a través de halagos o pequeños premios. La utilización de juegos en el entrenamiento, como por ejemplo, que enseñe a sus muñecos a orinar, también suele ser eficaz y ayuda al aprendizaje de dicho control.
No debemos castigar o regañar al niño (debemos recordar que éste no suele hacerlo a propósito). Es fundamental no etiquetarlo, no llamarlo "cochino/a", "meón/a" o "bebé" ya que esto puede provocar en él una imagen de sí mismo muy negativa. Tampoco hay que reducir la ingesta de líquidos durante el día ni ponerle pañales o gasas ya que harán que se acostumbre a estar húmedo y no le sea molesto. Y como regla, debemos evitar las comparaciones con hermanos o amigos.
Si te preocupa la enuresis, mi recomendación es que acudáis a su pediatra y descartéis las causas orgánicas. Si piensas que puede deberse a otro tipo de razones, como el nacimiento de un hermanito, un cambio de colegio o de casa, un divorcio o cualquier situación que pueda afectar a tu hijo, no dudes en contactarme.
CUIDA TU SUEÑO
Os dejo unos consejos de higiene de sueño para incorporar a nuestra rutina que pueden sernos muy útiles para facilitarnos el sueño, conseguir descansar y que sea de forma reparadora.
- Debemos evitar consumir sustancias que contengan cafeína (café, coca-cola, etc.) por lo menos seis horas antes de dormir.
- No fumar, como mínimo dos o tres horas antes de acostarse. Determinados estudios han demostrado que la nicotina tiene un efecto estimulante asociado a los problemas de inicio y mantenimiento del sueño.
- No tomar nada de alcohol como mínimo dos horas antes de acostarse.
- No realizar ejercicio físico en exceso antes de dormir, ya que esto acentúa la activación autonómica dando lugar a un sueño poco reparador.
- Evitar ingerir grandes cantidades de alimentos, y procurar dejar transcurrir al menos dos horas y media antes de acostarse.
- En caso de despertarse por la noche, no comer, ya que en caso contrario puede acostumbrarse a despertar cada vez que tenga hambre.
- No ir a la cama con hambre. La ingesta de una pequeña cantidad de alimento, como por ejemplo un vaso de leche, ayuda a muchas personas a dormir.
- Acondicionar el dormitorio a una temperatura agradable (no superior a los 23ºC) reduciendo así mismo la luminosidad.
- No utilizar un colchón excesivamente duro.
- Reducir las siestas y los descansos diurnos.
- Evitar dormir en habitaciones que puedan estar cerca de sitios ruidosos.
- Y por último y si es posible, retirar el reloj del dormitorio para reducir la ansiedad.
Quizás algunas parecen complicadas de cumplir, pero una vez que hacemos de ellas una rutina se vuelven automáticas y FUNCIONAN.
¡Buenas noches!
- Debemos evitar consumir sustancias que contengan cafeína (café, coca-cola, etc.) por lo menos seis horas antes de dormir.
- No fumar, como mínimo dos o tres horas antes de acostarse. Determinados estudios han demostrado que la nicotina tiene un efecto estimulante asociado a los problemas de inicio y mantenimiento del sueño.
- No tomar nada de alcohol como mínimo dos horas antes de acostarse.
- No realizar ejercicio físico en exceso antes de dormir, ya que esto acentúa la activación autonómica dando lugar a un sueño poco reparador.
- Evitar ingerir grandes cantidades de alimentos, y procurar dejar transcurrir al menos dos horas y media antes de acostarse.
- En caso de despertarse por la noche, no comer, ya que en caso contrario puede acostumbrarse a despertar cada vez que tenga hambre.
- No ir a la cama con hambre. La ingesta de una pequeña cantidad de alimento, como por ejemplo un vaso de leche, ayuda a muchas personas a dormir.
- Acondicionar el dormitorio a una temperatura agradable (no superior a los 23ºC) reduciendo así mismo la luminosidad.
- No utilizar un colchón excesivamente duro.
- Reducir las siestas y los descansos diurnos.
- Evitar dormir en habitaciones que puedan estar cerca de sitios ruidosos.
- Y por último y si es posible, retirar el reloj del dormitorio para reducir la ansiedad.
Quizás algunas parecen complicadas de cumplir, pero una vez que hacemos de ellas una rutina se vuelven automáticas y FUNCIONAN.
¡Buenas noches!
PONTE MIS ZAPATOS
¿Cuántas veces os habéis alegrado por el logro de un amigo?
¿Y cuantas veces habéis sentido tristeza al ver a alguien llorar o atravesar un mal momento?
¿Habéis reído al oír, por ejemplo, a vuestros amigos reír?
Estas son algunas de las emociones consecuentes de la EMPATÍA, ella es la “responsable”.
Ser empáticos es ponerse en el lugar del otro, pero sin perder la perspectiva de la realidad. Es esa capacidad personal de comprender a la otra persona, sintiendo incluso lo que ella está sintiendo. Hablo de ser capaces de entender sus necesidades, sus deseos y acciones.
Podríamos decir que es una conexión mental muy potente donde nos identificamos de forma intelectual, emocional y afectiva con el otro. Implica compartir sentimientos, opiniones, conductas, experiencias y formas de ser con los que nos rodean.
Y esto, tiene muchas VENTAJAS:
- Promueve el afecto de los demás, nos aprecian y buscan para pedir consejo y ayuda.
- Trasmite una sensación agradable, de escucha y comprensión.
- Nos ayuda a adaptarnos de forma más fácil al medio en que nos encontramos, haciendo que nuestra vida sea más satisfactoria, rica y variada.
- Favorece la capacidad de comunicación, ya que podemos adecuar el comportamiento en función de las señales que nos muestran los otros.
- Nos hace mantener relaciones saludables y establecer unos vínculos estables, ya que promueve valores como la solidaridad y la tolerancia.
- Es útil para ser líderes ya que hace que seamos capaces de llegar a los demás “poniéndonos sus zapatos”, entendiendo sus decisiones y respetándolas, estando atentos a su forma de pensar y eligiendo ideas y palabras que se adecuen a su personalidad, lo que además, evita confrontaciones.
- La empatía hace posible la cohesión social y la fortaleza de la sociedad, dejando a un lado los prejuicios y valores relativos, derribando barreras y eliminando discriminaciones de cualquier tipo.
- Es contagiosa, lo que impulsa a otros a cambiar su mundo interior egoísta e inseguro por otro mucho más generoso, abierto, flexible y positivo.
- Implica no hacer juicios morales de los hechos o conductas que realiza la otra persona, ya que podemos comprender su forma de ver la situación y cuáles son sus verdaderas circunstancias.
- Favorece nuestra sociabilidad, nuestra autoestima y la capacidad intelectual. Igualmente potencia nuestras habilidades sociales y emocionales, como la asertividad y la conducta altruista.
LA EMPATÍA SE DA EN TODAS LAS PERSONAS, en mayor o menor grado. Se va desarrollando a lo largo de nuestra vida y, las experiencias tempranas marcan en nosotros el grado de empatía que adquirimos.
Es importante que los padres sean capaces de sintonizar emocionalmente y de forma adecuada con los hijos, que muestren su cariño de una forma equilibrada, ni por exceso ni por defecto. Es fundamental enseñar a los niños a saber poner palabras a lo que están sintiendo y enseñarles a plasmar sus emociones y sentimientos.
Si hacemos partícipes a los hijos de nuestras propias emociones y de las suyas potenciaremos su desarrollo emocional, en el cuál, se incluye la capacidad de empatizar con los demás. Esto ayuda a conseguir en los niños cierto autocontrol, confianza y conductas de apertura a la experiencia, con la consiguiente madurez emocional. Muestra de ello es que si os habéis fijado alguna vez, cuando un bebé observa o escucha cómo alguien está sufriendo, se acerca e intenta consolarlo.
¿CÓMO POTENCIAMOS LA EMPATÍA?
- Primero, debemos evitar restar importancia a lo que preocupa a la otra persona.No se debe juzgar, amenazar o rechazar al otro, tampoco ridiculizar sus sentimientos o contradecirle. Es esencial permanecer atentos a lo que nos está contando.
- Hay que poner en marcha un proceso de “escucha activa”, intentando comprender los problemas y comportamientos de la otra persona, sin interrumpir y sin distraerse.
- Es importante observarlos con atención: sus gestos, reacciones, expresiones faciales, comentarios, tonos de voz… Así podremos asociarlos a ciertos estados emocionales y podremos actuar en consecuencia.
- Debemos abandonar por un momento nuestro punto de vista y captar la realidad desde su perspectiva, acercándonos al mundo interior del otro.
- Tampoco debemos infravalorar o minusvalorar las emociones de quien tenemos delante. Frases del tipo “no te preocupes, que eso no es nada” tienden a generar rechazo. Es mucho mejor utilizar un “te comprendo” que sea sincero.
- A veces, cuando queremos ayudar, intentamos dar soluciones rápidas al malestar, pero esto en general no resulta nada útil. Es importante saber manejar y tolerar los silencios que pueden aparecer, ya que en ocasiones no es necesario decir absolutamente nada, basta con acompañar y escuchar a la otra persona.
- Y por ultimo, es fundamental ¡no contar nuestra historia!. Todos hemos pasado malos momentos y oír a alguien hablar de sus problemas puede llevarnos a pensar en los nuestros, con lo que a veces nos desviamos y comenzamos a hablar de lo que nos pasa. Cuidado con esto, es el momento de escuchar al otro, después ya podrán escucharnos a nosotros.
Empezad a entrenaros en ser más empáticos y recordad:
"SOLOS LLEGAMOS MÁS RÁPIDO, PERO JUNTOS LLEGAMOS MÁS LEJOS."
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