Os dejo unos consejos de higiene de sueño para incorporar a nuestra rutina que pueden sernos muy útiles para facilitarnos el sueño, conseguir descansar y que sea de forma reparadora.
- Debemos evitar consumir sustancias que contengan cafeína (café, coca-cola, etc.) por lo menos seis horas antes de dormir.
- No fumar, como mínimo dos o tres horas antes de acostarse. Determinados estudios han demostrado que la nicotina tiene un efecto estimulante asociado a los problemas de inicio y mantenimiento del sueño.
- No tomar nada de alcohol como mínimo dos horas antes de acostarse.
- No realizar ejercicio físico en exceso antes de dormir, ya que esto acentúa la activación autonómica dando lugar a un sueño poco reparador.
- Evitar ingerir grandes cantidades de alimentos, y procurar dejar transcurrir al menos dos horas y media antes de acostarse.
- En caso de despertarse por la noche, no comer, ya que en caso contrario puede acostumbrarse a despertar cada vez que tenga hambre.
- No ir a la cama con hambre. La ingesta de una pequeña cantidad de alimento, como por ejemplo un vaso de leche, ayuda a muchas personas a dormir.
- Acondicionar el dormitorio a una temperatura agradable (no superior a los 23ºC) reduciendo así mismo la luminosidad.
- No utilizar un colchón excesivamente duro.
- Reducir las siestas y los descansos diurnos.
- Evitar dormir en habitaciones que puedan estar cerca de sitios ruidosos.
- Y por último y si es posible, retirar el reloj del dormitorio para reducir la ansiedad.
Quizás algunas parecen complicadas de cumplir, pero una vez que hacemos de ellas una rutina se vuelven automáticas y FUNCIONAN.
¡Buenas noches!
- Debemos evitar consumir sustancias que contengan cafeína (café, coca-cola, etc.) por lo menos seis horas antes de dormir.
- No fumar, como mínimo dos o tres horas antes de acostarse. Determinados estudios han demostrado que la nicotina tiene un efecto estimulante asociado a los problemas de inicio y mantenimiento del sueño.
- No tomar nada de alcohol como mínimo dos horas antes de acostarse.
- No realizar ejercicio físico en exceso antes de dormir, ya que esto acentúa la activación autonómica dando lugar a un sueño poco reparador.
- Evitar ingerir grandes cantidades de alimentos, y procurar dejar transcurrir al menos dos horas y media antes de acostarse.
- En caso de despertarse por la noche, no comer, ya que en caso contrario puede acostumbrarse a despertar cada vez que tenga hambre.
- No ir a la cama con hambre. La ingesta de una pequeña cantidad de alimento, como por ejemplo un vaso de leche, ayuda a muchas personas a dormir.
- Acondicionar el dormitorio a una temperatura agradable (no superior a los 23ºC) reduciendo así mismo la luminosidad.
- No utilizar un colchón excesivamente duro.
- Reducir las siestas y los descansos diurnos.
- Evitar dormir en habitaciones que puedan estar cerca de sitios ruidosos.
- Y por último y si es posible, retirar el reloj del dormitorio para reducir la ansiedad.
Quizás algunas parecen complicadas de cumplir, pero una vez que hacemos de ellas una rutina se vuelven automáticas y FUNCIONAN.
¡Buenas noches!

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