viernes, 21 de noviembre de 2014

LA IMPORTANCIA DE "EXPRESARSE"


Desafortunadamente, en la sociedad en que vivimos, la expresión de los sentimientos y emociones no suele estar lo aceptada que debería. Se supone que tenemos que ser fuertes, que sentir miedo es signo de debilidad, que los hombres no lloran, que no hay que enfadarse ni ponerse nerviosos en ciertas ocasiones.

Nos han enseñado desde pequeños a no expresar nuestras emociones. Sobre todo si hablamos de aquellas que son negativas, como la tristeza, la rabia, los celos o la envidia.

Hay muchas razones por las que nos cuesta expresar nuestras emociones: bien para evitar conflictos, porque nos da vergüenza, para no sentirnos rechazados, por simple timidez o incluso para no hacer daño a los demás.

Lo cierto es, que reprimir esas emociones al final pasa factura. Hay que empezar a olvidar eso de "tragárselo" todo y comenzar a decir lo que sentimos, a expresar aquello que nos gusta, lo que nos da miedo, mostrar disculpas, dar las gracias...Eso hará que nos liberemos de todas esas emociones que consideramos negativas y empecemos a gestionarlas de la forma adecuada.

¡Y hay infinitas formas! Con palabras, por escrito, con gestos o sencillos detalles. Lo importante es hacerlo.

Y recordad que las emociones nos guían, nos ayudan a dar sentido a lo que nos sucede, a entendernos a nosotros mismos y a relacionarnos con los demás, nos motivan para alcanzar metas, producir cambios, evitar situaciones dañinas o perseguir aquello que nos hace felices.

¡EXPRÉSATE!




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